| La región acabó el 2006 con 63 muertos en accidente laboral, el 4,5% menos que el año anterior |
Los trabajadores heridos graves descendieron el 10,98% hasta sumar 462, y el total de siniestros se situó en 43.583
El año pasado murió un trabajador cada seis días en
Castilla y León, lo que situó en 63 las personas fallecidas mientras
desarrollaban su actividad laboral. Esta cifra, aunque elevada -Junta, patronal
y sindicatos insisten siempre en que su objetivo es dejarla a cero-, supone un
descenso del 4,55% respecto al 2005.
El avance estadístico provisional que maneja la Consejería de Economía y Empleo
de la comunidad autónoma revela también que durante el 2006 disminuyeron de
forma notable los accidentes de trabajo graves, que cayeron el 10,98% hasta
situarse en 462. Solamente crecieron los siniestros leves, el 1,81%, hasta los
43.058. La suma de las cantidades anteriores implica que durante el ejercicio
que acaba de terminar se registraron 43.583 accidentes de trabajo con baja en la
región, lo que supone una subida del 1,64%.
El balance de la Junta desvela, por otra parte, que en el mismo periodo se
contabilizaron 1.400 enfermedades profesionales que impidieron al trabajador
acudir a su puesto, de las que tres fueron de carácter grave y el resto leves.
Además en el 2006 hubo 3.322 accidentes 'in itinere' -es decir, los que se
producen durante el trayecto de casa al centro laboral-, el 1,13% más, de los
que 3.240 fueron leves, 59 graves y 23 mortales.
El grueso, en
servicios
El análisis por sectores pone de manifiesto que el grueso de las víctimas
mortales se produjeron en los servicios, donde hubo 20 fallecidos en los 15.144
siniestros declarados; a continuación aparecen la industria y la construcción,
con 17 muertos cada una en 14.350 y 12.101 percances, respectivamente, y en el
último lugar figura el campo, donde perdieron la vida 9 personas y ocurrieron
1.988 accidentes. Por provincias, el dato más significativo es que la
siniestralidad aumentó en todas salvo Burgos, Palencia y Zamora.